Coaching en educación

Mar - 31
2021

Coaching en educación

En una época donde los conocimientos caducan muy rápido, hacer y desarrollar determinadas cualidades es más importante que la mera acumulación de datos.

En todo el mundo, hoy la nueva generación de estudiantes es vista como participantes activos de su desarollo personal y académico. Ya nadie está de acuerdo con el rol de receptores pasivos de información que solían jugar en la escuela tradicional. Por el contrario, los educadores necesitamos implementar estrategias que permitan involucrar a nuestros estudiantes activamente en su proceso formativo y lograr transformarlos en aprendices independientes. En realidad, hay mucho trabajo pendiente para lograr materializar este desafío. Sin embargo, el Coaching puede ayudar al estudiantado y profesorado a transformarse en agentes de cambio activos que disfrutan el proceso de aprendizaje y enseñanza. 

En términos simples, el Coaching es una actividad conversacional que busca apoyar a las personas a aprender y desarrollarse y, por tanto, a amplificar sus capacidad para sacar a fuera su potencial. Esta forma de comprender el coaching se alínea perfectamente con el propósito de educar. Al relevar la naturaleza “auto-dirigida” de la interacción, el Coaching se diferencia de la enseñanza. El coaching no es enseñar – se trata de crear un ambiente en el cual las personas puedan aprender por si mismas potenciando su curiosidad natural. Por tanto, la labor del coach es facilitar el aprendizaje auto-dirigido del coachee a través de preguntas poderosas, la escucha activa y desafíos apropiados en un ambiente de apoyo.

En este escenario, el Coaching es un componente esencial de cualquier programa de desarrollo profesional. A través del Coaching podemos construir voluntad, conocimientos y competencias que ninguna otra formación es capaz de entregar. El Coaching nos permite crear relaciones estrechas con nuestros estudiantes o coachees, con lo cual se desarrolla la autoconfianza para emprender cualquier desafío que queramos. Un coach efectivo puede visualizar situaciones que podrían ocurrir e invitar a sus coachees a reflexionar, con el apoyo de preguntas poderosas que permiten gatillar el análisis y las posibles soluciones.

Sin embargo, para tener éxito en esta tarea, los equipos docentes conocer e integrar ciertas herramientas en su praxis, que los ayuden a alcanzar estos nuevos desafíos. Con todo, el estudiante pasa a ser el protagonista de su propio aprendizaje. Sin embargo, en este nuevo escenario, aún hay muchos docentes que siguen siendo meros transmisores de conocimiento. Tambien hay otros que se convierten en facilitadores de conocimiento. Pero, hay muy pocos que se transforman en verdaderos coaches del aprendizaje.

Ahora bien, como coaches, es nuestra responsabilidad decidir hasta dónde podemos llegar. En otras palabras, necesitamos articular lo que podríamos lograr en conjunto con nuestros coachees. Afortunadamente, este método tiene muchas herramientas que nos permiten crear las condiciones necesarias para ayudar a nuestros estudiantes a mejorar suss resultados de aprendizaje.

En síntesis, el Coaching, llevado al campo educativo, nos ofrece herramientas efectivas para desarrollarnos personal y profesionalmente y darle un giro transformacional a nuestras propuestas metodológicas en todos los niveles educativos, implicando así realmente a nuestros estudiantes en su proceso de aprendizsaje.

 

Fernando Vera, PhD
Founder & CEO, Grupo Transformar (Chile)