Transformando las organizaciones

Nov - 23
2017

Transformando las organizaciones

Las organizaciones que buscan adaptarse a los tiempos turbulento – como los de ahora – no pueden forzar los cambios solamente mediante enfoques técnicos, tales como, la reestructuración de la compañía y la reingeniería de negocios. Por el contrario, necesitan un nuevo estilo de liderazgo, capaz de comprender a las personas, reinterpretar sus opciones y replantear sus roles, de manera permanente. Pero, el cambio organizacional no ocurre de la noche a la mañana, exige personas serias y comprometidas, que lo impulsen. Hoy las empresas no tienen más opción que cambiar sus prácticas, pues el mundo y las nuevas formas de hacer las cosas están cambiando y movilizando a la fuerza de trabajo. Como estrategia, normalmente las empresas tienden a actualizar sus planes operativo e incluso otras reformulan su misión, a puertas cerradas, con la idea de que las nuevas estructuras generarán eficiencia, innovación y agilidad en las organizaciones.

Sin embargo, a poco andar, se observa que los nuevos cambios no producen los resultados esperados, ¿por qué? Simplemente porque la estrategia es otra: transformar a las personas. Es más. Es probable que muchos talentos se pierdan en una empresa porque gerentes y/o jefes no saben promover el trabajo en equipo, la colaboración o incluso la comunicación. Como resultado, las organizaciones se estancan, el clima laboral empeora y las personas se sienten agobiadas y descontentas. Entonces, parece evidente que faltan habilidades socioemocionales que marquen la diferencia.

En síntesis, creemos que la falta de liderazgo es parte del problema. Por tanto, el cambio debiera centrarse en el desarrollo del líder heroico, capaz de desplegar su liderazgo como una actividad colectiva intencional. Pero, para lograr dicho objetivo se necesita trabajar cambios profundos que habiliten a las personas para responder más efectivamente a la nueva realidad del mundo actual. Aquí se trata de transformar a los gerentes y jefes en Líderes, cuya misión sea seleccionar, capacitar, motivar al equipo y activar el potencial y lo mejor de cada uno de sus colaboradores. Algunos tips incluyen:

  • Estar dispuesto a escuchar;
  • Ser honesto y comprometido;
  • Estar orientado por principios y valores; y, por sobre todo,
  • Someterse a un intensivo entrenamiento en sus habilidades más sutiles o blandas.